sábado, 24 de enero de 2009

Mi primera plana


Esto que muestro a continuación es una figura plana, osea, un bajorrelieve en metal blanco. Tuvieron su época de apogeo hace casi un siglo en Alemania y Centroeuropa, como modo de hacer formaciones de soldados que ocupasen poco y saliesen económicos por el ahorro de material. Actualmente su producción es muy escasa y se ha centrado en la reproducción de ilustraciones y temas fantásticos, como soporte para el virtuosismo pictórico, perdiendo su carácter de soldadito de formación.
Precisamente la que muestro es un ejemplo de esto, pues se trata de la copia de una ilustración de un guerrero bárbaro. Lamento ignorar la marca o fabricante.


La imagen se puede agrandar pinchando sobre ella.

Para el proceso de pintura, después de limpiar las rebabas y eliminar bebederos, recorté la base que tenía, pues pensaba presentarla en un cuadro, la pegé provisionalmete a un tablero de trabajo, y la imprimé con esmalte Humbrol gris mate, reservando las partes de cota de malla y metal del hacha, pues pensaba pulirlos y tratarlos con tintas transparentes.
Una vez seca la imprimación procedí a pintarla con acrílicos Model Color de Vallejo, comenzando por las superficies más grandes, esta vez la piel del caballo, dando muchas capas diluídas para obtener un acabado fino. Para el proceso de sombreado, imaginé una iluminación casi cenital, con máyor incidencia desde el lado izquierdo, y comencé a oscurecer profundamente el lado contrario.

Al tratarse de una figura plana, hay que añadir mucho contraste e iluminar forzadamente. Recomiendo también utilizar colores cálidos para las luces y fríos para las sombras, y no olvidar las luces reflejadas (panza del caballo, patas, armadura) que contribuyen a la ilusión de tridimensionalidad.

Aquí muestro otra figura plana tal como se vende. Se observa perfectamente la base que le permite sostenerse en pié y sus rebabas y sobrantes.


En esta otra imagen se puede observar el escaso espesor de la pieza.


Y en esta otra, su parte posterior que carece de grabado, pues ya es muy escasa la utización de estas piezas fuera de un cuadro. No obstante las hay con grabado por las dos caras.

El trabajo de pintura de una "plana" es un experiencia distinta del soldadito tradicional, mucho más parecida a la pintura de un cuadro realista, que aporta variedad y un nuevo interés a esta afición. Y, cuando se coloca en un cuadro, se convierte en un elemento decorativo elegante.

¡Os recomiendo vivamente esta disciplina!

3 comentarios:

Guillermo Velasco dijo...

Me ha gustado mucho tu "plana" sobre todo la utilización de la luz de reflejo que me parece importantisima en estas piezas.

Yo estoy en algo parecido que espero acabar estos días.

Un saludo. Guillermo Velasco

Necio Hutopo dijo...

mmm... Y al Nosferatu también lo piensas pintar?

kanif dijo...

Sí, pero me atrae menos porque es todo muy oscuro, menos interesante artísticamente. Cuando tenga tiempo.